Una relectura del Conde de Montecristo que me deja muy contento. Es bueno, quedarse de vez en cuando sin libros, se te da por redescubrir viejos amigos que tosen polvos de biblioteca. También es saludable desconfiar de lo novedoso, a veces. El fernet se puso de moda, lo tomé, y vomité verde fosforecente por horas. El jarabe de Montgomery Burns, carajo. En fin, el conde, tan blanco, tan pulcro, tan listo... es gracioso, es genial sólo porque tiene que ser genial. El gran argumentador no tiene que responder a argumentos... todo en bandeja, tiene el conde. Porque sufrió mucho. Así que tiene que tener una venganza como para que se coman Sodoma y Gomorra. El vulgo puede ir caminando al duelo en una carpeta de azul y rojo terciopelo.
Nada, en fin, lean El Conde de Montecristo. O no lean nada, carajo. Me preguntan y yo les cuento, todo lo picante.
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7 comentarios:
esta gente esta muy mal de la cabeza. haganse tratar. chau
Hacéte tratar, macaco. Y contáme lo picante, hay travestismo y zoofilia, como a mi me gusta?
uh picantísimo..
che, aparte, creo que sos un sorete y por alguna razón me caés bien
Archisorete. Tirate por mi blog: www.denmeceluloide.blogspot.com
miralo a tu primo, jock, bregando por unas migajas de popularidad. se veía venir, primero el secondlife, después la promoción histérica y desesperada del blog... no sea paloma, faraway! y meta pechera que hay que defender a muerte ese 0 comments.
Envidia de mi popularidá, tiene.
Venga que los 0 comments no los tiene cualquiera, hay que ganárselos!
Altamente magistral!!!!
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