No era capaz de soportar el escrutinio de su abuela, la expresión beata encerrada entre dos ojos que miran perdonando. A veces duele sentirse un incomprendido, otras veces al revés, quizá empezara a comprender, mientras contemplaba la goma desgastada de la suela de uno de sus zapatos. Estuvo abstraído, unos segundos. Casi tranquilo.
-¿Y dónde está Gastón?- dijo la voz tan conocida.
Podía escuchar a las señoras viejas y fofas en el living contiguo. Ya casi podía oler sus perfumes lavanda, un tenue y más delicado jazmín ya comenzaba a marearlo. Sintió ganas de vomitar. Tenía miedo.
Buscó por los rincones de su cuarto, desesperado. Lo importante era que no lo encontraran; aguantar hasta que ya todos se hubieran ido o hasta que su ausencia dejara de ser un hecho interesante, entonces podría estarse finalmente en paz. Sabiendo que debía actuar rápido, corrió hasta el ropero, y tuvo que hacerse un ovillo para caber ahí dentro. Ya estaba grande para esas cosas.
Durante horas sintió cómo lo llamaban en vano, dejó que lo buscaran de arriba abajo sin inmutarse, apenas una lágrima cuando husmearon en su cuarto. Nadie lo hubiera imaginado, nadie distinguió el olor a gato encerrado. Para distraerse comenzaba a centrar toda su atención en clasificar los trajes que colgaban de los percheros: de fiesta, casuales, de invierno, de verano… a medida que su mirada se acostumbraba a la falta de luz inventaba alguna nueva categoría, abandonabas aquellas otras que ya no satisfacían sus exigencias tan puntillosas.
Cuando sintió el portazo, despertando de su ensueño de tendero medio maricón, esperó todavía unos minutos más hasta estarse seguro de que ya no hubiera nadie en los alrededores. Entonces tomó un pantalón de algodón azul que había a mano y salió rápidamente a cambiarse. Tiró el otro pantalón, con su mancha oscura que bajaba desde la entrepierna por todo su flanco derecho y hasta esa suela gastada, en el fuego de la estufa. Justo antes de que comenzara a enfriarse.
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6 comentarios:
Muy agradable, yo no se nada de literatura etc etc pero me gustó leerlo, me imaginaba a una persona leyéndomelo sin pausas, con total tranquilidad y soltura ya que el "cuento" es... no lo se, ¿prolijo?... no, agradable.
Y más cosas que prefiero decirtelas en persona. Reclamamelas cuando nos veamos.
Algo de Marilyn Manson de fondo... o no, mejor de Queens of the stone age. Aunque claro, esto es completamente subjetivo.
Muy bien.
jwan: me lo debés
fede: ayyy dios! nada del reverendo, please! contra los otros no tengo nada.
te la debo
FELICITACIONES
fuiste seleccionado para jugar a mi juego..
bueno...no es mio..
pero al fin y al cabo te invito yo... basta de cuestionamientos, me inhiben (?)
entra y fijate. un abrazo
Juli
A mí, identificación.
Saludos.
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